sábado, 9 de julio de 2011

Querida voy a preparar las algas, cuáles preferís ¿con olor a perro mojado o con olor a pescado podrido?

   Hace un mes empecé a probar con algas, especialmente por sus promocionados efectos desintoxicantes, remineralizantes y alcalinizantes, también para probar sus efectos en la regulación hormonal. Agregué al consumo habitual de espirulina, decocciones (palabra que aprendí a utilizar hace un mes, hablemos con propiedad carajo!!) de algas fucus y algas kelp. Como siempre, empecé fanáticamente a consumir grandes cantidades de golpe, ya que soy un masoquista por naturaleza y, como buen ex católico me gusta sufrir y castigarme por mis pecados... amén.
 Las violentas reacciones no se hicieron esperar.... a la semana me agarró un resfrío bien fuerte, se empezó a regularizar mi situacion intestinal (todos saben a que me refiero -el que quiera fotos que me avisé). Me atrevo a llamar a esto un crisis depurativa. Veremos con el tiempo qué pasa. Ahora estoy en período de prueba y experimentación.
   Por ahora, como siempre, voy  viendo opiniones encontradas con respecto al consumo de algas. Algunos no paran de recomendarlas como algo muy benéfico y otros dicen que no son para consumo humano (según el doctor Robert Young, las algas, los hongos y los probióticos -organismos que se alimentan de la descomposición y putrefacción de otros organismos- solo te pueden "restar días, meses hasta años de vida" (ver video acá)
  Pero bueno, por ahora sigo apestando la casa de mi novia con olor a perro muerto y seguimos saboreando este terribuloso bouqué de perro mojado y pescado podrido.


Bye bye.
Con amor, Toxinoboy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario