martes, 3 de enero de 2012

Después de 2 años algunos comentarios reflexiones y sugerencias.



-Qué difícil que se hace comer afuera! Qué aburrida que suele ser la comida de algunos lugares vegetarianos, donde abundan platos principales con arroz yamaní y terminás pagando un montón por un arrocito y ensaladas que tranquilamente te podrías preparar en tu casa. No abundan las opciones, la variedad ni la creatividad;  y más allá de los lugares que son “vegetarianos”, qué difícil se hace conseguir una comida con verduras variadas, frescas y bien preparadas…

-Que un lugar sea vegetariano no significa que sirvan productos de calidad y con preparaciones que resaltan las cualidades nutritivas de lo que se usa en una cocina “vegetariana”…

                  Que sea vegetariano no significa que sea sano.

· Hay comida  vegetariana “chatarra”.

· Jamás me imaginé que se podía comer  zapallo, brócoli y coliflor crudo y que sea algo delicioso.

· Que la fruta, cuando se puede, conviene consumirla con semillas y algunas partes fibrosas ya que hay nutrientes en eso que se suele descartar. Ej: las semillas de las naranjas, melón, limón, etc. Algunas verduras y frutas conviene consumirlas con cáscara. Es difícil hacer una lista de las que se pueden y las que no, pero siempre que puedo y me resulta agradable, les dejo la cáscara y las semillas.

· Evitar las frutas y frutos sin semillas,  son  estériles,  producto de la alteración genética* (nota aparte para  el tema de que la mayoria de las frutas y verduras que consumimos son fruto de la alteracion genetica, las frutas y verduras domesticadas son muy distintas a como serian en estado "salvaje"), y no es recomendable su consumo, ej: naranjas, pomelos, limones y uvas sin semillas.
  * Nota aparte para  el tema de que la mayoría de las frutas y verduras que consumimos son fruto de la alteración genética, las frutas y verduras domesticadas son muy distintas a como serian en estado "salvaje".

· Cuánto más se puede aprovechar de las verduras! Y cuántas opciones hay para consumirlas sin cocción y saliendo del formato “ensalada”!
  No tenía la menor idea de  las posibilidades, hay  muchas versiones crudas para recetas clásicas, solo poner el nombre de la receta en el buscador de internet y aparecen un montón. Hay otras maneras de  preparar alimentos y bebidas sin tener que recurrir al fuego, se puede macerar, fermentar, hidratar/deshidratar, activar, procesar, licuar,etc.
 (Nota importante: Cuando compren licuadoras y procesadoras, que sean de 600 watts para arriba, las de menor potencia no funcionan tan bien como las de 600, puede ser que salgan un poco más, pero vale la pena y es indispensable.)


· Cuántos licuados con textura y gusto a vómito me clavé... a veces, algunas combinaciones tienen resultados poco felices.

· Ingerimos productos cotidianamente sin saber el grado de “corrupción” y degradación que tienen, y lo que parece una boludés con los años puede ser nocivo.
  Un ejemplo de esto es el agua. Hace un par de meses pude acceder a un filtro para agua que utilizo para consumo cotidiano. Me fui dando cuenta que en el recipiente que usaba para calentar el agua se iba acumulando un residuo tipo sarro, en cambio el agua limpia no deja ningún tipo de residuo, o sea que al usar el agua de la canilla para el mate, etc. parte de ese residuo que ahora no aparece  lo ingería en los litros y litros que consumía por semana.
 La cantidad de cosas que leí sobre la degradación y la contaminación del agua de red son terribles y alarmantes, especialmente para los que vivimos en ciudades.

· No necesariamente cuando hacés cambios “sanos” en tu alimentación te vas a sentir “súper bien” y “conectado con las energías universales en paz y armonía”, ni esos síntomas o  problemas de salud molestos van a desaparecer de la noche a la mañana o en cuestión de días o semanas como algunos te dicen.  Este año la pasé muy mal, me seguí enfermando como antes (bueno, casi como antes), suelo tener menos energía  y subí de peso (mucho), que es todo lo contrario a lo que esperaba, obvio que lo primero que se piensa es “y por qué seguir”. La verdad que luego de 33 años de estar ingiriendo alimentos “degradados” en su preparación, tóxicos, de bajo nivel nutricional y muchas veces de mala calidad, arruinando el proceso digestivo y  siendo adicto a productos que en vez de aportarme nutrientes me desgastaron y agotaron físicamente, me parece que "preparé el terreno" para cada uno de los síntomas que sufrí y sigo sufriendo. Según David Wolfe en su libro "The sunfood diet", siguiendo una dieta "natural" y desintoxicante, en un mes se elimina lo acumulado en un año de alimentación tóxica, eso equivaldría en mi caso a aproximadamente 2 años y 9 meses; y ese estimativo, para los que ya  vienen haciendo opciones más sanas en su alimentación, el tiempo sería menor. Hay que tener en cuenta que una salud óptima no se puede reducir a un solo factor (como es la alimentación) sino que es parte de un cuadro mayor donde influyen muchos factores.
  En el fondo tengo fe en lo que hago y reviso constantemente qué es lo que puedo mejorar y qué me falta probar. Me doy cuenta que aún tengo mucho por aprender e implementar.
 Otra cosa que me está pasando es que voy tomando conciencia gradualmente de lo que ingiero y en qué estado se encuentra, cuando como algo que no me aporta, lo sé y lo hago a conciencia.

· No siempre es necesario utilizar cereales y legumbres, al principio no me imaginaba una comida sin ellos, o sea, sin arroz, lentejas, etc. Me doy cuenta que gran parte de esto es condicionamiento cultural y que se puede no tener que depender de ellos para llenarse y  tener energía.

· Me di cuenta que aún no puedo estar sin recurrir a productos derivados de animales, y que “está bien” que así sea. Muchas veces estás en contacto con información emitida por  una suerte de "ortodoxos", “fundamentalistas” y “puritanos” de ciertas movidas, cada uno tiene distintas motivaciones y distintas metas. Eso sí es muy importante el origen de esos productos, y el proceso al cual se someten.  

· Qué difícil se vuelve conseguir productos que valgan la pena cuando dependés de los supermercados.

· Cuántas teorías  que se chocan y cuántas controversias que hay dando vueltas. Lo que es óptimo para uno es un gran error para otro y así. A veces es medio enloquecedor, pero está bueno enterarse de las distintas perspectivas, a veces muchas de ellas se complementan. Para mí es importante confiar en la intuición y dejarse llevar por el sentido común, cuando más sencillo mejor.

· Se puede vivir (bue... por lo menos yo puedo), sin azúcar refinada, dulce de leche, mermeladas, aderezos varios como la mayonesa, la practicidad del arroz blanco, el pan blanco, los fideos, fiambres...
  Cómo me cuesta no ceder ante una caco-cola  y  una pigza bien grasosa!


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